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TRATAMIENTO DEL CURSO DE LA ENFERMEDAD |
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TRATAMIENTO DEL CURSO DE LA ENFERMEDAD
Este tratamiento se distingue de los otros tratamientos ya que se
dirige a modificar la evolución natural de la enfermedad.
Aunque aún no disponemos de un medicamento capaz de “curar”
la EM, ello no significa que no tenga tratamiento. En el complejo proceso
de asistir la problemática relacionada con esta enfermedad, todos
los esfuerzos son pocos. Los recursos asistenciales de todos los países
tienen sus límites. La tendencia actual es la de englobar en
el concepto de tratamiento todos los recursos de apoyo disponibles,
dirigidos a mejorar la calidad de vida de los afectados por la EM y
a sus familiares.
El Consejo Consultivo de la Sociedad Nacional Norteamericana de EM
aceptan que existen seis medicamentos ( inmunomoduladores e inmunosupresores)
que pueden contribuir a cambiar el curso de la enfermedad evitando que
la discapacidad no avance: Avonex, (Interferón beta 1ª)
Betaserón, (Interferón beta 1b.), Rebif (Interferón
Beta 1ª), Copaxone, (Acetato Glatiramer), Novantrone, (Mitoxantrone)
y Tysabri, (Natalizumab). Estas son medicinas que pueden limitar el
desarrollo de las crisis; quienes las utilizan pueden tener menos recaídas
o crisis. Ninguna de ellas es cien por ciento efectiva, y cada cual
posee diferente grado de efectividad.
¿Quiénes deben usar alguna de estas medicinas?
Según las fuentes consultadas, todas las personas con un diagnóstico
definitivo de EM. Sólo deben dejar de utilizarlas las mujeres
embarazadas, las personas que tengan efectos secundarios intolerables
y aquellas en quienes la medicina no hace efecto por el desarrollo de
anticuerpos.
Protocolos internacionales y nacionales, establecen quienes pueden
recibir éstos medicamentos, y constituye un derecho indiscutible
que la persona con EM clínicamente definida los reciba.
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